Del libro "Morning Talks" ("Charlas Matinales"), escrito por Sant Kirpal Singh
1967-10-19, Delhi, Sawan Ashram


Una dieta natural consiste en frutas frescas, verduras, toda clase de nueces, granos y productos permitidos derivados de la leche. Alimentos tomados de animales como carne, pescado, aves, huevos o sus derivados, especias e intoxicantes deben ser estrictamente evitados.

Se requiere de una dieta vegetariana rigurosa. Además el estó­mago debería permanecer parcialmente vacío. Llenen sólo la mitad del estómago con alimentos, una cuarta parte con agua, y dejen vacía la parte restante para que la digestión no se dificulte. Tendrán mayor concentración si el estómago está más ligero. Si su estómago está indispuesto, es natural que no puedan ustedes meditar, que no puedan concentrarse.

Por tanto, para que el estómago les ayude en sus meditacio­nes, debe tener cierto descanso. No deben sobrealimentarse. Coman siempre y cuando sientan realmente hambre; no coman a cada rato algo. Dos comidas al día son más que suficientes, aunque pueden tomar un pequeño desayuno por la mañana. Algunas veces dicen los Maestros que quienes quieran progresar más, deberían tomar únicamente una comida al día.

Una parte de su estómago debería permanecer parcial­mente vacío. Si ustedes le dan más alimento del que se pueda digerir, naturalmente, el alimento no digerido causará enfermedades. Coman sólo lo que puedan digerir, den algún des­canso a su pobre estómago. Se necesitan por lo menos, de cuatro a cinco horas para digerir algo. Si comen frecuente­mente y en demasía, su estómago se rebelará. Lleven una die­ta vegetariana sencilla y únicamente lo que realmente necesi­ten comer.

El sirviente que está ocupado en trabajar durante las veinticuatro horas del día, se sublevará. Debe tener algún descanso durante el día y la noche. El estómago también debe descansar, y eso únicamente sucederá cuatro o cinco horas después de que hayan tomado su alimento. Si comen a las ocho de la mañana, luego a las doce del día, después a las cuatro de la tarde, y otra vez a las ocho de la noche, su estó­mago no tendrá tiempo de descansar.

Por tanto, una dieta simple, una vida sencilla y pensa­mientos elevados, es lo que se requiere. Mientras más coman, menos pueden digerir y les afectarán más enfermedades. Por eso dejen descansar a su estómago. Los seres humanos no sólo mueren de hambre, sino también de sobrealimentación. Ello causa enfermedades. Por consiguiente, coman sólo cuando tengan hambre y la cantidad que necesiten. No di­gan por formalidad: "Ahora deberíamos comer algo". Este es el comportamiento común de la mayoría de nosotros, ni­ños y adultos.

Mientras más ordenada o regulada sea nuestra vida, me­jor será nuestra salud. El Maestro abarca todas las fases de la vida para ayudar a la gente. Si ustedes siguen una dieta sencilla y comen únicamente lo que pueden digerir, estarán sanos. Cuando comen más de lo que pueden digerir, no pueden dedicar tiempo a las meditaciones, no pueden pensar con claridad, no pueden meditar y se sienten perezosos.

Por lo tanto, es necesario llevar una vida sencilla, tener una dieta sencilla y tener pensamientos elevados. Deberían co­mer sólo lo que realmente es necesario. No se sobrealimenten. La sobrealimentación los volverá perezosos y holgazanes. Siem­pre se demorarán y dirán: "No, lo haré más tarde, déjenme descansar". Esto se debe a que andan mal del estómago.

Sucedió en una ocasión que un médico se les unió al profeta Mahoma y sus cuarenta seguidores para darles medi­cina en caso de que alguno se enfermara. Durante seis meses el doctor permaneció con ellos, pero ninguno se enfermó. En­tonces se acercó al profeta y dijo: "Bueno, nadie se ha enfermado, por lo que no sirve de nada que yo esté aquí". El profeta Mahoma le dijo: "Mira, mientras ellos sigan mis instrucciones, no enfermarán. Yo les aconsejo tomar un bocado menos de comida de lo que realmente desean, que no coman demasiado, que coman un poco menos, de manera que cuando dejen la mesa, aún tengan algo de hambre. Les digo que coman dos veces al día, y que trabajen fuertemente durante el día. También deben hacer sus meditaciones. Nadie se enfermará si siguen estos mandatos".

Estas son cosas muy pequeñas, pero tienen gran efecto. De modo que, deberíamos seguir una dieta sencilla, una dieta estrictamente vegetariana sin especias. Coman única­mente lo que realmente necesiten, y retírense de la mesa con un poco de hambre. Estas son las cosas que deben se­guirse, las cuales darán vitalidad en todos sus asuntos, sea en la meditación, en el trabajo físico o en cualquier otra cosa.